
Un descubrimiento insólito ha sacudido el reino de las antigüedades en Londres. Bajo un sofá polvoriento, una familia británica halló un enorme plato de porcelana que una vez perteneció a la Ciudad Prohibida de Pekín. Este majestuoso objeto, con un diámetro de 60 centímetros, se va a subastar con un valor estimado entre 20.000 y 30.000 libras esterlinas, es decir, de 26.000 a 40.000 dólares, según reporta el diario The Sun.
El plato, cubierto de suciedad después de haber estado olvidado durante décadas, tiene una historia fascinante. Se cree que fue traído a Inglaterra por Wing Lung Goo, un inmigrante chino que llegó a principios del siglo XX. Desde entonces, ha pasado de generación en generación dentro de su familia.
Este plato no es un objeto cualquiera; se considera una obra maestra de la dinastía Qing, elaborada en honor al cumpleaños de la emperatriz viuda Cixí en la década de 1880. La pieza fue identificada por el experto en arte asiático, John Axford, quien encontró un distintivo sello en su base que dice ‘Chuxiugong zhi’, que se traduce como ‘Hecho para el Palacio Chuxiu’—también conocido como el ‘Palacio de la Elegancia Reunida’. Este palacio formaba parte de los seis prestigiosos palacios occidentales ubicados en el patio interior del complejo real en Pekín.
La dinastía Qing, que se mantuvo en el poder desde 1644 hasta 1912, fue la última dinastía imperial de China y dejó un legado cultural fascinante. El hallazgo de este plato no solo resalta la riqueza de la historia china, sino que también abre un capítulo curioso sobre cómo una pieza tan valiosa pudo terminar olvidada en un rincón de un hogar londinense.
Sin duda, esta historia trae consigo un aire de misterio y asombro, recordándonos que a veces, las más grandes sorpresas se encuentran en los lugares menos esperados. La subasta de este plato promete ser un evento que atraerá la atención de coleccionistas y entusiastas de la historia por igual.
DCN/Agencias