
En París, el 17 de octubre de 2026, se registraron violentas protestas que resultaron en la detención de más de 2.000 personas, según informó el ministro del Interior, Laurent Nuñez. Las movilizaciones, que involucraron a cerca de 550.000 ciudadanos en todo el país, estuvieron marcadas por actos de vandalismo y saqueos.
El primer ministro francés, Sébastien Lecornu, anunció este 19 de octubre la implementación de toques de queda parciales en varias áreas a partir de esa misma noche, en respuesta a los disturbios. Durante una rueda de prensa, Lecornu pidió a los prefectos que tomen las medidas correspondientes, describiendo los incidentes como “muy localizados en los centros urbanos”. También mencionó que se podría declarar un estado de emergencia si la situación lo requería, aunque consideraba que los toques de queda eran la opción más adecuada en este momento.
Lecornu enfatizó la necesidad de restablecer el orden y añadió que durante la tarde del lunes se publicaría un mapa detallado de las zonas afectadas. A partir del martes, se implementarían medidas de desempleo parcial para los comerciantes perjudicados. El Gobierno, además, comprometió fondos públicos para apoyar a los negocios golpeados por los saqueos, aunque el primer ministro advirtió que dichas ayudas no serían efectivas sin un restablecimiento rápido del orden.
El ministro de Comercio, Serge Papin, estimó que al menos 3.000 negocios habían sufrido daños durante las protestas. Según el Ministerio del Interior, en las movilizaciones, 2.397 personas fueron arrestadas y aproximadamente 997 policías y gendarmes resultaron heridos, con siete casos considerados graves.
DCN/Agencias