
Los racionamientos de electricidad afectan severamente a los estados del interior de Venezuela, donde los ciudadanos enfrentan apagones que van de 12 a 16 horas diarias. En contraste, la Gran Caracas disfruta de un suministro mucho más estable y con pocas interrupciones.
En el estado Zulia, los cortes se organizan en dos tandas de seis horas cada una, lo que impacta gravemente la operatividad de centros de salud, hospitales y escuelas. La ciudad de Maracaibo, en particular, vive un clima de frustración creciente debido a la prolongación de estos apagones. Los marabinos reportan cortes que a menudo se extienden de seis a doce horas, con algunas áreas experimentando interrupciones de más de 16 horas ininterrumpidas. El gobernador de Zulia, Luis Caldera, mencionó que una falla inesperada en el Sistema Eléctrico Nacional (SEN) ha provocado la inestabilidad en las plantas termoeléctricas de la región, lo que ha incrementado las restricciones de suministro.
El impacto de la crisis eléctrica no se limita solo a Zulia, ya que a mediados de septiembre se extendió a otras entidades como Táchira, Mérida, Barinas, Carabobo, Portuguesa, Guárico y Aragua, donde algunas comunidades sufrieron racionamientos de hasta ocho horas diarias. Las zonas rurales de estas regiones han reportado interrupciones que sobrepasan las diez horas continuas. Los técnicos confirmaron que para cubrir el consumo nacional se requerían más de 16.000 megavatios.
La falta de electricidad ha llevado a comerciantes a enfrentar pérdidas significativas de productos perecederos y ha obligado a las instituciones educativas a recortar horarios de clases, complicando la situación en aulas ya de por sí calurosas, además de afectar el bombeo de agua potable, ya que las plantas dependen de energía constante.
La gestión de los racionamientos ha desencadenado protestas en diversos estados, donde los vecinos se han manifestado exigiendo un cronograma claro para los cortes, argumentando que las interrupciones son arbitrarias y afectan su día a día. Los gremios de salud también destacan el riesgo que representa la falta de electricidad para pacientes en condiciones vulnerables.
Investigaciones informan que Caracas se beneficia de un trato preferencial, recibiendo hasta 1.800 megavatios del interior durante las horas pico, lo que representa el consumo total de la capital. Expertos apuntan a la falta de mantenimiento y la desinversión como causas de la crisis eléctrica.
En respuesta, el gobierno anunció avances en la planta Termozulia, donde se están ensamblando turbinas para mejorar la situación eléctrica en la región.
DCN/Agencias