La reducción del encaje bancario y su limitado impacto en los créditos

La reducción del encaje bancario, efectiva desde el 15 de septiembre, podría tener un impacto limitado en el otorgamiento de créditos en Venezuela, ya que afecta una pequeña fracción de los depósitos. Oikos Research evaluó esta medida del Banco Central de Venezuela (BCV) y sugiere que una reducción más profunda del encaje podría ser más beneficiosa para la disponibilidad de recursos en la banca.

Recientemente, el BCV disminuyó la tasa de encaje para los depósitos a plazo de 73% a 50%, mientras que los depósitos a la vista y de ahorro siguen bajo un encaje del 73%. En el sistema de microfinanzas, el encaje pasó del 40% al 27%.

El encaje es el porcentaje de los depósitos que los bancos deben mantener inmovilizados en el BCV, limitando su uso para préstamos. Por ejemplo, con un depósito de 1.000 bolívares y un encaje del 73%, el banco debe mantener 730 bolívares; con un encaje del 50%, esa obligación se reduce a 500 bolívares, liberando 230 bolívares adicionales.

A pesar de tener más recursos, no necesariamente se incrementarán los préstamos, ya que esto depende de las decisiones de los bancos y las condiciones del mercado crediticio.

Oikos Research señala que la reducción del encaje solo afecta alrededor de 23.935 millones de bolívares en depósitos a plazo, lo que representa apenas el 0,78% de la liquidez monetaria total, que asciende a 3,13 billones de bolívares. En cambio, los depósitos a la vista y de ahorro, que constituyen el 96,61% de la liquidez, continúan con un encaje del 73%.

La firma considera que esta medida tiene un alcance limitado y sugiere que sería más efectiva si se aplicara a todos los depósitos. Además, advierte que mantener altos niveles de encaje podría encarecer la intermediación financiera, repercutiendo en mayores tasas de interés para los créditos.

DCN/Agencias

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