La economía chilena sufrió una contracción del 1% en comparación con el año pasado durante agosto, según un reporte del Banco Central de Chile. Este descenso se debió principalmente a una caída del 17,4% en la producción minera, provocada por la disminución en la extracción de cobre, mantenimiento de equipos y factores climáticos adversos.
Como resultado de esta caída en la minería, la producción total de bienes se redujo un 4,9% en términos anuales. Sin embargo, otros sectores de la economía lograron mantener cierto crecimiento. El Índice Mensual de Actividad Económica (Imacec) no minero creció un 1,4% interanual, impulsado por los sectores de servicios, comercio y generación de electricidad.
En un análisis más específico, la generación eléctrica aumentó un 4,9%, beneficiada por una mayor disponibilidad de agua, mientras que la industria manufacturera apenas varió un 0,3%. El comercio, por su parte, reportó un crecimiento del 2,2% anualmente, sobre todo por el aumento en el sector automotor y el comercio minorista. Los servicios también avanzaron un 0,8%, con un buen rendimiento en el área de salud.
El biministro de Economía y Minería, Daniel Mas, atribuyó la contracción general a factores momentáneos en el sector extractivo y reafirmó la expectativa de una recuperación gradual gracias a estimulos a la inversión. Para mejorar la situación del empleo, el Gobierno propuso la aprobación de incentivos fiscales, reduciendo el impuesto corporativo del 27% al 23% e implementando medidas para repatriar capitales. No obstante, algunos sectores opositores argumentan que estas medidas no garantizarán un impacto inmediato en la contratación y la demanda interna.
Debido al desempeño reciente, el Banco Central de Chile ajustó sus proyecciones de crecimiento del PIB para 2026, estimándolas entre 0,25% y 0,75%.
DCN/Agencias