
La defensa de Cilia Flores, esposa de Nicolás Maduro, reiteró este miércoles su solicitud de libertad bajo fianza, argumentando que su salud ha empeorado durante su tiempo en prisión. Según documentos judiciales, los abogados de Flores afirmaron que desde su arresto ha experimentado “taquicardia ventricular” y un episodio de “intensa opresión torácica” de 30 minutos, tras el cual no le realizaron los análisis necesarios. Además, indicaron que ha perdido peso y dos molares.
Los defensores señalaron que antes de su detención, su afección cardíaca estaba “estable” y se controlaba con una inyección mensual. Atribuyeron sus problemas de salud actuales a la operación militar estadounidense del 3 de enero, en la que fueron capturados tanto ella como Maduro.
El equipo médico del centro de detención ha recomendado un cateterismo, y Flores ha solicitado más detalles sobre este procedimiento, aunque sus defensores han manifestado que “la prisión no es un lugar ideal para recuperarse de una intervención cardíaca”.
Los abogados de Flores desestimaron cualquier posibilidad de fuga, argumentando que se trata de una mujer de 69 años con afecciones cardíacas no tratadas, que enfrenta un procedimiento invasivo y potenciales intervenciones posteriores. También respondieron a la suposición de que Flores podría “comprar su libertad”, recordando que no tiene recursos para cubrir su defensa, afirmación que ella ha realizado bajo declaración jurada.
El juicio de Cilia Flores y Nicolás Maduro está programado para iniciar el 1 de junio de 2027. Ambos enfrentan cargos que incluyen conspiración para la importación de cocaína, así como posesión de ametralladoras y artefactos destructivos, en el contexto de un caso de narcoterrorismo y corrupción. Si es declarada culpable, Flores podría recibir una pena mínima de 40 años de prisión, con un máximo de cadena perpetua.
DCN/Agencias