
La Coalición por los Derechos Humanos y la Democracia presentó este miércoles su informe en el 197° período de sesiones de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), donde resaltó la situación de vulnerabilidad y las violaciones sistemáticas que enfrentan las comunidades afectadas por los terremotos del 24 de junio en Venezuela.
Kelvi Zambrano, director de la ONG, compartió los hallazgos de una investigación realizada en las zonas impactadas por el sismo. El equipo documentó 50 incidentes de violaciones a derechos fundamentales y 13 casos de obstáculos deliberados a la asistencia humanitaria.
Durante su intervención, Zambrano destacó la falta de acción del gobierno venezolano para implementar protocolos de protección para mujeres y niños. Además, hizo énfasis en que el Ejecutivo no respondió a las propuestas técnicas que la sociedad civil presentó a los pocos días del desastre, ni inició investigaciones sobre la explotación de mujeres vulnerables en los albergues.
El director denunció que la gestión del desastre estuvo marcada por una respuesta militar y represiva de los cuerpos de seguridad. De acuerdo con el informe, se impusieron restricciones a la migración y acreditación del personal médico de emergencia, lo que complicó el trabajo de los equipos de ISAR Germany y la Federación Sanitaria de Trabajadores de Austria.
La Coalición también evidenció el hostigamiento hacia los rescatistas del grupo Topos de Chile, la retención de vehículos con ayuda humanitaria enviada por universidades y el cierre forzado de centros de acopio administrados por organizaciones civiles e iglesias.
Zambrano concluyó señalando la responsabilidad del Estado en la construcción de viviendas e infraestructuras que no cumplen con las normas sismorresistentes, lo que contribuyó a la magnitud de los colapsos.
DCN/Agencias