
La presidenta del Perú, Keiko Fujimori, anunció una nueva doctrina escolar con el fin de «recuperar el orden y restituir la autoridad de los docentes» en el país. La medida busca abordar las «conductas que afectan la convivencia y seguridad de los estudiantes».
Durante un acto de presentación, se expusieron los Lineamientos para la Gestión de la Disciplina Escolar, que responden a problemas como la violencia entre estudiantes y agresiones hacia miembros de la comunidad educativa. Fujimori destacó la necesidad de una respuesta «firme, oportuna y responsable» ante conductas que amenazan la integridad de los niños y adolescentes. Aseguró que los lineamientos incluirán sanciones y amonestaciones proporcionadas y graduales.
La presidenta mencionó que el bienestar de la mayoría de los estudiantes no debe ser perturbado por actos de unos pocos. En este sentido, se reestablecerán las suspensiones definitivas (expulsiones) para los estudiantes que exhiban comportamientos inapropiados. Además, afirmó que se les devolverá a los maestros las facultades para guiar la conducta de los alumnos, permitiendo la evaluación con notas.
Fujimori también abordó situaciones que ponen en riesgo la integridad de los escolares y enfatizó la importancia de no guardar silencio frente al bullying, la violencia y el acoso sexual. Hizo un llamado a los estudiantes para que informen a sus docentes y directores sobre tales situaciones.
En cuanto a la aplicación de las nuevas medidas, Fujimori mencionó que se implementará un enfoque gradual de sanciones para corregir comportamientos inadecuados. Los estudiantes que incurran en faltas recibirán amonestaciones antes de enfrentar sanciones más severas, con el objetivo de fomentar la corrección y el aprendizaje.
La presidenta también hizo hincapié en la importancia de la presentación personal, indicando que se prohibirán prácticas como el uso excesivo de maquillaje, peinados extremos y faldas en longitudes inapropiadas.
Las faltas graves incluyen el uso indebido de dispositivos móviles, reincidencia en infracciones leves, retrasos injustificados y agresiones físicas leves, mientras que las faltas muy graves abarcan el acoso escolar, violencia sexual, extorsión, posesión de armas y destrucción de infraestructura escolar.
DCN/Agencias