
Venezuela cerrará el año 2026 con un crecimiento económico estimado en 6,7%, cifra inferior al 9% conseguido en 2025, aunque los ingresos por exportaciones petroleras casi se duplicarán, según el análisis del economista José Guerra. En su informe económico de fecha 30 de septiembre, Guerra prevé que las exportaciones de petróleo lleguen a US$32.000 millones en 2026, en comparación con los US$17.608 millones del año anterior. Sin embargo, señala que el crecimiento del sector petrolero no es suficiente para mantener el dinamismo de la economía en general.
El economista apunta que el menor crecimiento de las actividades no petroleras, debido a dificultades en el acceso al financiamiento, es clave para entender esta desaceleración. Se estima que un 80% del crecimiento de 2026 provendrá del sector petrolero, los servicios financieros y otras actividades de servicios.
Respecto a la inflación, Guerra proyecta una tasa del 290% para finales de 2026, bajando del 475% de 2025. Este cálculo se basa en una inflación acumulada del 534% hasta agosto y depende del comportamiento del tipo de cambio en el último trimestre del año. Para que la inflación se mantenga cerca del 300%, estima necesario un ajuste del tipo de cambio oficial del 6% mensual entre octubre y diciembre.
En cuanto a las reservas internacionales, el aumento en los ingresos petroleros no se reflejaría completamente en ellas. Guerra indica que más del 60% de esos ingresos se habría dirigido al mercado cambiario para manejar la diferencia entre las tasas oficial y paralela. Además, advierte que la economía requiere de un programa robusto para recuperar credibilidad y facilitar el acceso al financiamiento externo.
Para 2027, Guerra anticipa un panorama más favorable con un crecimiento de entre 8% y 10% y una inflación del 60% al 80%. Esto dependerá de un aumento mensual del tipo de cambio oficial entre 4% y 5%. El informe sugiere que el sector petrolero continuará siendo crucial, con una producción proyectada de 1,5 millones de barriles diarios y exportaciones de US$36.000 millones, aunque subraya la necesidad de inversiones sostenidas en energía y un mejor acceso al crédito.
DCN/Agencias