
El expresidente de Brasil, Jair Bolsonaro, quien actualmente cumple 27 años de condena en prisión domiciliaria por golpismo, ha solicitado a la Corte Suprema que le restablezca el régimen ordinario de visitas. Esto lo hace con el fin de poder recibir a su hijo, Flávio Bolsonaro, quien ha avanzado al balotaje en las elecciones presidenciales.
Desde julio pasado, Flávio tiene prohibido visitar a su padre por un período de 90 días debido al incumplimiento de medidas cautelares impuestas a Bolsonaro. Esta prohibición fue decidida por el magistrado Alexandre de Moraes, tras la publicación de una carta de apoyo a la candidatura de Flávio en redes sociales, donde su padre tenía restricciones de participación política.
Aunque el período de prohibición concluye el 11 de octubre, Jair Bolsonaro busca reunirse con su hijo antes del fin de semana. Para ello, ha solicitado una autorización especial de carácter «exclusivamente familiar», en caso de que el Tribunal no restablezca las visitas antes de que se cumpla el plazo reglamentario.
Los abogados de Bolsonaro consideran que ya no es necesaria la restricción de visitas, argumentando que no han ocurrido nuevos incidentes que justifiquen la prolongación de estas medidas. Indican que permitir el restablecimiento de las visitas contribuiría a mantener la convivencia familiar durante el cumplimiento de la pena, sin afectar otras medidas cautelares que continúan vigentes.
La solicitud se presenta un día después de que Flávio lograra avanzar al balotaje presidencial, alcanzando el 47% de los votos en la primera vuelta, mientras que el actual presidente, Luiz Inácio Lula da Silva, obtuvo el 45%. Este resultado fue inesperado, ya que los sondeos iniciales ubicaban a Lula en primer lugar.
DCN/Agencias