El descubrimiento del cuerpo sin vida de una joven venezolana ha generado consternación en la opinión pública y ha reavivado las alertas sobre la seguridad en el norte de Lima. La víctima fue hallada en la playa Cabeza de León, ubicada en la zona sur del distrito de Huacho, específicamente en el kilómetro 146 de la Panamericana Norte. Este trágico evento resalta la vulnerabilidad de la población migrante y el aumento de la criminalidad en la costa peruana.
Durante las primeras investigaciones, las autoridades identificaron a la joven como Marialis Barrios Castillo, de 21 años. Según reportes de la Policía Nacional del Perú (PNP), residía en Huacho, pero los informes preliminares indican que no tenía familiares o amigos cercanos registrados en el país, complicando así las labores de apoyo y aumentando su situación de desprotegida.
El hallazgo se produjo cuando varios transeúntes que recorrían la costa encontraron el cadáver en la orilla del mar y alertaron de inmediato a la policía. Agentes de la comisaría local y peritos de criminalística se trasladaron al lugar para acordonar la escena y comenzar las diligencias correspondientes, siguiendo un protocolo de investigación.
Fuentes de la investigación informaron que el cuerpo de Barrios Castillo presentaba múltiples impactos de bala, lo cual refuerza la hipótesis de un homicidio. Los peritos forenses están trabajando para determinar si el crimen ocurrió en la playa o si el lugar fue elegido para deshacerse del cuerpo, con el fin de dificultar la recolección de pruebas.
Por su parte, representantes de la Fiscalía Provincial Penal de Huaura llegaron al sitio para ordenar el levantamiento del cadáver y su traslado a la morgue del Hospital Regional de Huacho, donde se realizará la necropsia correspondiente. Simultáneamente, el Departamento de Investigación Criminal (Depincri) de Huacho ha asumido el caso, iniciando interrogatorios a conocidos de la víctima y analizando cámaras de seguridad en las rutas de acceso a la playa.
Este hecho pone de relieve la necesidad de intensificar el patrullaje y la vigilancia en la Panamericana Norte, una vía utilizada frecuentemente por organizaciones criminales. La comunidad local y diversas asociaciones de migrantes han manifestado su preocupación por la violencia hacia las mujeres jóvenes extranjeras, solicitando al Estado peruano que garantice una investigación pronta y transparente, con enfoque en los derechos humanos, para llevar ante la justicia a los responsables.
DCN/Agencias