
Con una destacada carrera en Europa, Asia y América, el barítono ítalo-venezolano Gustavo Castillo se ha convertido en una figura importante del repertorio dramático italiano. Nacido en Barquisimeto, recibió su formación en el Conservatorio de Música Vicente Emilio Sojo y perfeccionó su técnica en la Accademia del Teatro alla Scala en Milán, siendo el primer cantante lírico venezolano en graduarse de esta institución. Recientemente, fue galardonado con un Latin Grammy 2024 por el «Mejor Álbum de Música Clásica».
La temporada 2026/27 de Castillo comenzará con su regreso al Bühnen Bern en Suiza, donde interpretará a Alfio en Cavalleria rusticana y a Tonio en Pagliacci. Este regreso se da tras su exitosa actuación como Don Carlo di Vargas en La forza del destino de Verdi.
En marzo, se presentará en el Auditorio Nacional de Madrid como barítono solista en la Cantata criolla de Antonio Estévez, acompañado por la Orquesta y Coro de la Comunidad de Madrid bajo la dirección del maestro venezolano Diego Matheuz. Luego, volverá al Teatro Comunale di Bologna para asumir el papel de Sharpless en una nueva producción de Madama Butterfly.
En abril, Castillo se unirá a la Orchestre symphonique de Montréal bajo la dirección de Rafael Payare, interpretando el rol principal en la versión en concierto de Don Giovanni de Mozart en la Maison symphonique de Montreal.
Actualmente, está participando en una producción de Carmen en el Teatro de São Carlos en Lisboa, donde interpreta a Escamillo.
Castillo ha trabajado con orquestas reconocidas como la Filarmónica de Los Ángeles y la Sinfónica de Boston. Un hito en su carrera fue su actuación como solista frente a un coro de 10,000 voces en Japón, bajo la dirección de Yutaka Sado.
En entrevistas, ha expresado su agradecimiento a Barquisimeto por su formación musical. Castillo refleja el impacto del sistema de educación musical en el estado Lara y contribuye a la proyección del talento venezolano en el ámbito internacional.
DCN/Agencias