
El líder opositor venezolano Edmundo González Urrutia declaró este jueves que la reciente acusación formal de la justicia estadounidense contra Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, por conspiración para cometer torturas, resalta «en primer plano» las violaciones a los derechos humanos ocurridas en el país.
Desde su exilio en España, el excandidato presidencial enfatizó que las víctimas de abusos estatales merecen recibir justicia y reparación integral, afirmando que todos los responsables de crímenes de lesa humanidad deben rendir cuentas ante tribunales internacionales.
González Urrutia realizó su declaración horas después de que la Fiscalía Federal del Distrito Sur de Nueva York ampliara los cargos contra Maduro y Flores, quienes fueron arrestados el 3 de enero en Caracas durante una operación militar estadounidense. Se les imputa haber diseñado y ejecutado un sistema de represalias, aislamiento forzado y torturas contra disidentes, militares y al menos tres ciudadanos estadounidenses entre 2022 y 2026.
El juez federal Alvin Hellerstein rechazó también la solicitud de libertad bajo fianza y arresto domiciliario presentada por la defensa de Cilia Flores, alegando su estado de salud, y decidió que permanezca en prisión preventiva hasta el juicio.
Este nuevo pliego acusatorio se suma a los cargos ya existentes por narcoterrorismo, tráfico de drogas y posesión de armas de destrucción. González Urrutia señaló que informes multilaterales han documentado exhaustivamente la represión del régimen, y cuestionó la paradoja en la estrategia legal de la defensa en Estados Unidos.
La Fiscalía estadounidense también amplió la imputación de Cilia Flores por conspiración para cometer narcoterrorismo, un cargo anteriormente exclusivo de Maduro. El expediente incluye pruebas de tratos crueles y torturas, que serán presentadas en el juicio en Nueva York.
DCN/Agencias