
El ministro de Educación de Francia, Édouard Geffray, ha activado la contratación de miles de profesores suplentes para responder a las recientes movilizaciones de estudiantes y docentes. En un anuncio realizado en la cadena TF1, afirmó que a partir de este viernes se asignarán 3.000 profesores suplentes a 114 instituciones consideradas en alerta roja por masificación, y otros 400 en zonas en alerta naranja.
Además, Geffray permitirá a los rectores universitarios contratar a cientos de profesores adicionales, con la medida en vigencia entre mañana y el martes. Este plan busca facilitar las sustituciones del personal docente y mitigar las tensiones en el sector educativo antes de poder implementar medidas adicionales.
Los sindicatos de estudiantes han solicitado cambios significativos en el sistema educativo, señalando la superpoblación en aulas y la necesidad de reformar el acceso a la educación superior mediante el sistema Parcoursup, que ha sido criticado por el alto número de solicitudes difíciles de procesar por los docentes.
Las decisiones de Geffray se produjeron tras una reunión con los sindicatos en el instituto ‘Raymond Kopa’ de Reims, donde el tono fue tenso, especialmente luego del discurso del primer ministro, Sébastien Lecornu, quien pidió a los movilizados que suspendieran acciones, mencionando que el Gobierno abordará sus preocupaciones a finales de octubre o principios de noviembre.
El gremio de profesores ha expresado su descontento con el tiempo de respuesta del Gobierno. La secretaria general del SNES-FSU, Sophie Vénétitay, criticó que se presentara un «documento en blanco» y que no se dieran señales claras de salida a la crisis.
Mientras tanto, este jueves continuaron las protestas, convocadas por el SNES-FSU y otros sindicatos, en un contexto de creciente tensión con la policía. Según el Ministerio del Interior, al menos 504 personas fueron detenidas y 48 agentes resultaron heridos, mientras que se estima que cerca de 80.000 individuos se manifestaron en varias ciudades del país.
La violencia se ha intensificado, y el titular del Ministerio del Interior, Laurent Nuñez, enfatizó el incremento de la violencia urbana aunque destacó que los incidentes graves han permanecido al margen de las protestas pacíficas.
En París, la policía antidisturbios enfrentó a los estudiantes en la plaza de la Bastilla, utilizando cañones de agua, lo que provocó nuevos llamados a la movilización para el 13 de octubre por parte de Sabrine Kharbach, portavoz del Sindicato de Estudiantes, instando a una manifestación contundente en todo el país.
DCN/Agencias