
Más de 2.000 personas han sido detenidas durante las protestas violentas que se registraron el pasado sábado en varias ciudades de Francia, según informó el ministro del Interior, Laurent Nuñez, el domingo 18 de octubre de 2026.
El primer ministro, Sébastien Lecornu, anunció que habrá un fuerte despliegue policial para enfrentar la nueva ola de movilizaciones convocadas por los ‘chalecos amarillos’ y sindicatos de estudiantes para el próximo sábado, 24 de octubre. Lecornu destacó que esta respuesta será «masiva» y diferente a la de anteriores ocasiones.
La sesión de preguntas en la Asamblea Nacional se centró en el papel de las fuerzas de seguridad durante las manifestaciones que han afectado al país en las últimas semanas. Estas concentraciones alcanzaron su punto más alto el fin de semana pasado cuando se unieron estudiantes y docentes que piden una reforma en la educación secundaria con el movimiento de los ‘chalecos amarillos’, quienes protestan contra el costo de la vida y critican al presidente Emmanuel Macron.
Por su parte, Nuñez mencionó que se intensificará el despliegue policial con un enfoque revisado, con el objetivo de lidiar con grupos que buscan dispersar a las fuerzas de seguridad. Además, Lecornu indicó que los disturbios suelen ser provocados por un grupo al que calificó de “ultraizquierda”, aunque desestimó que las fuerzas de seguridad estén alimentando la tensión mediante infiltrados.
En relación a un informe de Mediapart que sugiere que altos funcionarios de servicios de inteligencia han recibido directrices para incriminar al partido de izquierda radical La Francia Insumisa (LFI) de Jean-Luc Mélenchon en los disturbios, Lecornu negó que un gobierno pudiera dar tales instrucciones.
El partido LFI expresó su intención de demandar a Laurent Nuñez en el Tribunal de Justicia de la República por lo que consideran informes falsos generados por los servicios de inteligencia. Manuel Bompard, coordinador de LFI, afirmó que tales acciones constituyen un “escándalo de Estado”.
DCN/Agencias