
El papa León XIV expresó su firme rechazo a la pena de muerte este sábado 10 de octubre, argumentando que esta sanción es inadmisible porque infringe la dignidad de los seres humanos y les niega la posibilidad de redención. En varios idiomas y con el hashtag ‘#NoDeathPenalty’, el pontífice estadounidense subrayó a través de sus redes sociales que el bien común puede ser protegido sin necesidad de recurrir a la pena capital.
El máximo líder de la Iglesia católica resaltó que existen sistemas penitenciarios que son efectivos en la protección de la sociedad, pero que también permiten a los culpables mantener una oportunidad de redimirse. Este pronunciamiento se dieron en el marco del Día Mundial contra la Pena de Muerte.
Su rechazo a la pena de muerte se produce en un contexto de debate en Estados Unidos sobre la ejecución del exmayor Nidal Malik Hasan, programada para el 3 de diciembre, que se llevará a cabo mediante un pelotón de fusilamiento, un hecho que ha generado controversia debido a su relación con la masacre en Fort Hood en 2009. El expresidente Donald Trump apoyó la decisión, afirmando que Hasan “se lo merece”.
De cara a la ejecución pública anunciada por el secretario de Defensa, Pete Hegseth, el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos advirtió que la ejecución pública de un individuo se considera una forma de tortura y es un acto prohibido bajo los estándares internacionales de derechos humanos.
DCN/Agencias