Según la más reciente actualización del Fondo Monetario Internacional (FMI), se observa un ajuste significativo en la situación macroeconómica de Venezuela en comparación con los datos de abril de 2026. Aunque se ha incrementado la proyección del Producto Interno Bruto (PIB) para 2026-2027, las expectativas sobre la estabilidad de precios han empeorado.
Las cifras recién publicadas indican que la economía venezolana muestra mayor resiliencia. El ajuste más evidente se refiere a la proyección para 2025, que ha pasado de un 1,53% en abril a un 9% en la revisión de octubre. En cuanto a los siguientes años, la tendencia positiva continúa: el FMI elevó la proyección de crecimiento del PIB para 2026 al 5%, en comparación con el 4,04% anterior, y para 2027 se estima un crecimiento del 7%, subiendo desde el 6%.
Estas revisiones reflejan un dinamismo destacado en sectores cruciales como el de hidrocarburos y comercio, que superan las expectativas más cautelosas establecidas a principios de año.
En contraste, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) presenta un panorama más complicado. El FMI ha incrementado su estimación de inflación promedio para 2026 en más de 80 puntos porcentuales, alcanzando un 467,9%. Además, se prevé que la disminución de la inflación para 2027 será menos pronunciada de lo inicialmente esperado, ajustando la proyección del 94,37% en abril a un 174,7%.
Este aumento de liquidez y la falta de un ancla cambiaria rígida también se reflejan en un deterioro del balance externo. Se estima que las cuentas corrientes pasarán de un superávit del 0,6% del PIB en 2025 a un déficit del 1% en 2026 y del 3,4% en 2027, lo que incrementará la presión sobre las reservas internacionales del país.
DCN/Agencias