
El juez federal Alvin Hellerstein rechazó la solicitud de arresto domiciliario presentada por la defensa de Cilia Flores. Este hecho, junto a la comparecencia formal de Flores y Nicolás Maduro ante un tribunal de Nueva York, representa un evento significativo en el ámbito judicial internacional. Actualmente, la alta jerarquía del régimen venezolano enfrenta acusaciones formales de la Fiscalía de EE. UU. por presuntos actos de tortura hacia víctimas estadounidenses.
Sin embargo, estas denuncias no son casos aislados, sino que evidencian un patrón de violencia sistemática que ha afectado también al pueblo venezolano. La represión sigue vigente en el país, bajo la dirección de los hermanos Jorge y Delcy Rodríguez, así como de Diosdado Cabello.
El tema de la tortura se convierte en un recordatorio de la dolorosa realidad que atraviesan muchas personas. Para entender más sobre este impacto, se consultó a la psicóloga trujillana Gabriela Delgado, quien señaló que las marcas físicas son solo una parte de un daño psicológico mucho más profundo. Según ella, el objetivo de la tortura es anular el control que una persona tiene sobre su cuerpo y entorno, provocando disociación emocional al enfrentar sufrimiento extremo.
Además, la violencia repercute en el núcleo familiar, afectando a quienes no son víctimas directas. La exmagistrada Bárbara Gabriela César Siero denunció cómo su familia fue secuestrada para presionarla a firmar decisiones políticas. Delgado enfatiza que el miedo y la incertidumbre generan un trauma severo, especialmente en los niños, quienes manifestarán su angustia a través de diversos comportamientos.
Todos estos factores reflejan la complejidad del contexto social actual en Venezuela, donde el silencio y el miedo se han convertido en herramientas de control. La Misión Internacional Independiente de la ONU ha documentado que la tortura es parte de una política estatal orientada a suprimir la disidencia, mientras que los tribunales internacionales emergen como una vía de búsqueda de justicia y reparación para las víctimas.
DCN/Agencias