La comunidad hispana en Chicago se ha visto sacudida por el asesinato de Edimari Hernández, una niña venezolana de siete años. La menor fue asesinada en un ataque con arma blanca, cuyo nivel de violencia ha generado alarma entre los residentes locales. Informes forenses preliminares indican que la pequeña recibió al menos cuatro heridas penetrantes en la espalda, lo que llevó a su fatal desenlace, intensificando las preocupaciones sobre la seguridad en los entornos urbanos.
Sevon Guyden, una mujer de 48 años, fue arrestada como la principal sospechosa del crimen. Su historia criminal es larga y preocupante. Durante el proceso de captura, las autoridades encontraron en su posesión un bolso que contenía varios cuchillos, uno de los cuales presentaba manchas de sangre. Los investigadores están realizando análisis de ADN para determinar si las muestras halladas en el arma corresponden a la niña fallecida, lo que podría ser fundamental para el avance del caso.
La sospechosa enfrentaba una orden de arresto activa en el momento del ataque. Documentos judiciales revelan que había sido condenada anteriormente por agredir a un trabajador de un refugio para inmigrantes, así como por amenazas con un cuchillo hacia un empleado de la Autoridad de Tránsito de Chicago. En esa ocasión, la intervención de testigos evitó una tragedia mayor al lograr someterla.
Actualmente, Guyden está recluida en un centro médico con custodia policial y no asistió a la audiencia inicial. Se está evaluando su salud mental, y se indaga si su familia había solicitado ayuda por problemas psicológicos previos. Por su parte, la Fiscalía del Condado de Cook se prepara para presentar cargos de homicidio en primer grado ante el juez.
En el ámbito comunitario, la reclusión de Guyden sin derecho a fianza ha sido confirmada, y la próxima audiencia está programada para el 7 de octubre. Grupos de la comunidad hispana y activistas de derechos humanos están organizando apoyo económico y psicológico para la familia de la víctima en medio de los preparativos funerarios. Asimismo, representantes consulares han exigido celeridad en la justicia frente a este trágico suceso que ha dejado a la comunidad migrante consternada.
DCN/Agencias