
Derrumbes y rocas de gran tamaño continúan bloqueando la carretera hacia Choroní, lo que ha dejado a cientos de temporadistas atrapados en la costa aragüeña por tercer día consecutivo debido a las intensas lluvias. Esta situación ha obligado a la clausura preventiva del paso automotor para proteger a los transeúntes ante la caída constante de materiales sobre la vía.
Los deslizamientos han dejado a la emblemática localidad de Choroní aislada, interrumpiendo el retorno de los visitantes que permanecen en los balnearios. La saturación de las laderas montañosas ha generado fracturas en varios tramos de la carretera que conecta Maracay con el litoral central aragüeño.
Los equipos de emergencia han reportado que los derrumbes se han presentado en diversos puntos a lo largo de la vía durante tres días consecutivos, y el tránsito vehicular, tanto particular como de carga, se mantiene cerrado completamente. Brigadas de la alcaldía de Girardot y del gobierno regional trabajan en la remoción de escombros, usando retroexcavadoras y camiones para despejar secciones obstaculizadas donde los deslizamientos cubrieron ambos sentidos de la carretera.
Las autoridades han prohibido el paso peatonal por las zonas inestables, y se recomienda a los transportistas no intentar acceder al parque nacional hasta que se confirme que las condiciones son seguras. Conductores en las cercanías del peaje han reportado que el barro está alcanzando altos niveles en distintos puntos de la montaña. Al mismo tiempo, los guardaparques están revisando las nacientes de quebradas aledañas para evitar taponamientos que podrían generar crecidas repentinas.
Las autoridades de protección civil han indicado que la prioridad es atender a los turistas que están en Choroní. Se proyecta habilitar un canal provisional para permitir el desalojo ordenado de los visitantes, con caravanas vehiculares acompañadas por patrullas de rescate para garantizar un descenso seguro. Los comerciantes de la zona colaboran con logística para abastecer a los temporadistas mientras esperan la apertura de la vía.
La vigilancia está activa ante posibles nuevas precipitaciones, y se destaca que la apertura del canal dependerá del comportamiento del clima. Si las lluvias persisten, se podrían presentar nuevos deslaves, lo que obligaría a posponer el paso de vehículos por razones de seguridad. Equipos de la gobernación están preparados para extender las labores durante la noche si las condiciones lo permiten, en medio de un clima de incertidumbre y preocupación en la región.
DCN/Agencias