
La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, propuso la modificación de la Ley Constitucional contra el Odio, que fue aprobada por la Asamblea Nacional Constituyente en 2017. Rodríguez reconoció que esta ley se utilizó de manera abusiva y con excesos en contra de la ciudadanía, lo cual ha generado críticas por parte de defensores de derechos humanos, quienes interpretan su solicitud como un reconocimiento implícito de los abusos perpetrados desde su implementación.
El proyecto de ley fue presentado por el presidente Nicolás Maduro durante un periodo marcado por intensas protestas y represión en el país. Fue impulsado por Rodríguez, que en ese momento era la presidenta de la ANC. La ley, que buscaba sancionar los llamados «crímenes de odio», fue discutida de manera rápida y aprobada el 8 de noviembre de 2017, estableciendo penas de hasta 20 años de prisión por «promover el odio».
La actual solicitud de reforma de Rodríguez se enmarca en un contexto más amplio de negociaciones políticas, y ha llevado a que activistas demanden la derogación completa de esta legislación, la cual consideran una herramienta de persecución que ha desmovilizado a la sociedad venezolana.
DCN/Agencias