
Delcy Rodríguez, presidenta encargada de Venezuela, anunció que el inicio oficial de la temporada navideña será el 1 de noviembre, rompiendo con la tradición de comenzar las festividades desde el 1 de octubre, vigente durante los últimos siete años. Este anuncio fue realizado en su intervención en la Asamblea Anual de Fedecámaras, donde instó a industriales y comerciantes a colaborar para reactivar el sector productivo del país.
Rodríguez enfatizó la importancia de la época navideña para dinamizar la economía y mejorar el bienestar emocional de los venezolanos. Durante su discurso, señaló que esta temporada no solo impulsa el estado de ánimo de la población, sino que también contribuye significativamente a la actividad económica: «La Navidad también activa mucha actividad económica y activa la felicidad de los venezolanos», comentó.
La mandataria aprovechó la ocasión para invitar a los empresarios a comprometerse con el desarrollo de infraestructura y la provisión de productos esenciales. También subrayó la necesidad de coordinar esfuerzos entre el sector público y privado para fomentar la actividad comercial antes de que termine el año fiscal.
El ajuste en el calendario festivo implica que las administraciones regionales y locales deberán ajustar sus planes culturales y de ornato público a esta nueva fecha. Asimismo, las cadenas de distribución estarán preparando sus estrategias de ventas para alinearlas con la nueva programación.
Este cambio también se enmarca en las proyecciones optimistas por parte del sector comercial, que anticipa un incremento en las compras en áreas como alimentos, textiles, calzado y electrodomésticos durante las ocho semanas finales del año. Además, se espera la creación de empleos temporales para hacer frente a la mayor demanda en las tiendas físicas.
El anuncio de Rodríguez se considera crucial para establecer las bases del comportamiento comercial durante las festividades de cierre de año, mientras que los analistas observan que el flujo de bonificaciones salariales y utilidades será clave para la capacidad de compra de las familias venezolanas.
DCN/Agencias