
Varias personas, ondeando banderas de Cuba, participaron en una manifestación el 12 de septiembre de 2026, en Bilbao, País Vasco, antes del concierto de Silvio Rodríguez. La marcha, titulada «Ojalá… Kuba Blokeorik Gabe», cuestiona lo que las organizaciones que convocan el evento consideran un asedio económico y bloqueo energético de Estados Unidos sobre Cuba. La actividad también apoya la campaña “Argia eta Indarra Kubarentzat / Contra el Bloqueo, Energía para Cuba”, que busca financiar la instalación de energía solar en centros hospitalarios en la isla.
Ese mismo día, el Gobierno cubano hizo declaraciones sobre el anuncio de Estados Unidos acerca de la confiscación de más de dos millones de litros de biodiésel destinados a La Habana. El viceministro de Exteriores de Cuba, Carlos Fernández de Cossío, denunció que Washington está “intimidando con amenazas” a otros países y empresas para que no exporten o transporten combustible a la isla. Aclaró que la importación de combustibles desde cualquier país es legal bajo la legislación nacional cubana y el Derecho Internacional.
Fernández de Cossío subrayó que “disponer, almacenar, distribuir y comercializar ese combustible dentro de Cuba” también es legal, así como transportarlo en aguas internacionales. Sin embargo, indicó que es ilegal amenazar a naciones soberanas y hostigar embarcaciones en aguas internacionales que transportan combustible hacia Cuba, considerando estas acciones como una forma de piratería.
El mensaje del funcionario cubano se produjo horas después de que el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de EE. UU. (ICE) informara sobre la incautación en Miami y Houston de 90 cargamentos de biodiésel, supuestamente destinados a la isla, calificándolos de ilegales bajo las leyes federales de exportación.
Desde enero, Washington ha implementado un bloqueo petrolero a Cuba, amenazando con sanciones a países que suministren energía a la isla. Esta medida ha profundizado la crisis de abastecimiento en Cuba, especialmente tras la pérdida del suministro petrolero de Venezuela a principios de año, después de una operación militar estadounidense en Caracas que resultó en más de cien fallecidos y la captura del presidente Nicolás Maduro.
DCN/Agencias