
Cinco cúpulas blancas con detalles sencillos y pequeñas ventanas destacan entre la vegetación de los copeyes y eucaliptos en San Isidro de San José de Galipán, un pueblo montañoso visible desde la cumbre del cerro El Ávila. La edificación, cuya silueta y color contrastan con las casas de techos rojos y platabandas típicas de la zona, ha captado la atención de quienes transitan los miradores turísticos y el serpenteante camino.
Una empinada calle de concreto conduce a esta construcción, con arcos decorativos y paredes de piedra terrosa. Aunque no hay señales que prohíban la entrada, los habitantes consideran el acceso restringido. De hecho, han atribuido un aura de misterio a este lugar, que se conoce como la mezquita, el templo hindú o incluso un sitio de santería. Esta reserva proviene del conocimiento de que fue edificado por Nicolás Maduro y que, por mucho tiempo, estuvo cerrado al público.
La gentrificación en esta área durante el chavismo ha llevado a que se construyan diversas residencias de forasteros, aunque hay estructuras que son imposibles de ignorar. A poca distancia del templo se ubica otra mansión, presuntamente perteneciente a Jorge Rodríguez Gómez, actual presidente de la Asamblea Nacional. Todo esto ocurre dentro del Parque Nacional Waraira Repano, que prohíbe edificaciones, exceptuando a los residentes de Galipán, quienes tienen derecho legal a habitar el área desde 1992.
Un residente del sector advierte sobre el riesgo de acercarse, citando la presencia de cámaras de vigilancia. Sin embargo, al llegar al templo no se observan guardianes ni cámaras, solo algunos perros rondando. La entrada está cercada con alambres y candados, y aunque hay vehículos en el interior, la actividad parece escasa. El templo, que lleva el nombre de Jeswari Durga, se presenta incompleto, con cúpulas sin remates y ventanas selladas.
DCN/Agencias