Wall Street cerró en negativo este martes, golpeado por el aumento en los precios del petróleo tras la reciente ofensiva de Estados Unidos en Irán y el ascenso en los rendimientos de los bonos, lo que reavivó temores de un nuevo repunte inflacionario.
El índice Dow Jones retrocedió 0,79% (419,02 puntos), quedando en 52.766 unidades; el S&P 500 cayó 0,71%, alcanzando las 7.631; y el Nasdaq disminuyó 1,03%, terminando en 26.099 puntos.
La jornada estuvo marcada por la segunda ofensiva estadounidense contra Irán en menos de una semana, después de un mes de relativa calma. Washington atacó la isla de Larak entre la noche del domingo y la madrugada del lunes, alegando que desde allí Teherán planeaba lanzar cohetes hacia el estrecho de Ormuz. Como resultado de este ataque, dos personas perdieron la vida.
El petróleo WTI se disparó 5,2%, alcanzando los 90,22 dólares por barril, su nivel más alto desde el 23 de julio. Este aumento en las hostilidades avivó el temor a que un conflicto prolongado sostenga la inflación en niveles altos, limitando así las acciones de la Reserva Federal (Fed).
En cuanto a los bonos, el rendimiento del bono a diez años se elevó a 4,798%, su cifra más alta desde enero de 2025, cerrando en 4,77%. El bono a dos años llegó a 4,39%. Los inversores están atentos a la próxima reunión de la Fed, programada para el 15 y 16 de septiembre, donde se prevé una probabilidad del 68% de un aumento en las tasas de interés.
En el ámbito corporativo, Apple subió 2,61% tras la designación de John Ternus como nuevo director ejecutivo, mientras que Dell sorprendió con resultados muy por encima de lo esperado, impulsados por la creciente demanda de servidores para inteligencia artificial. Su facturación en el segundo trimestre alcanzó 46.970 millones de dólares, un 58% más que el año anterior, superando las previsiones de 44.920 millones.
DCN/Agencias