
Corina Aristimuño, secretaria de la Universidad Central de Venezuela (UCV), abordó la asignación de cupos y advirtió sobre la circulación de documentos falsos que prometen ingresos irregulares a la institución.
Aristimuño planteó que el debate sobre el acceso a las universidades debería enfocarse no solo en la equidad de los métodos de admisión, sino también en la capacidad de las instituciones para satisfacer la demanda estudiantil. Indicó que la previsión de cupos es parte de una planificación donde cada facultad evalúa cuántos estudiantes pueden aceptar de manera responsable.
La académica enfatizó que los métodos de admisión de la UCV son aprobados por el Consejo Universitario, el principal órgano decisional, y abogan por diferentes modalidades para garantizar oportunidades de ingreso. Sin embargo, también señaló los retos que enfrenta la universidad en cuanto a proporcionar condiciones adecuadas para los nuevos estudiantes, incluyendo problemas de presupuesto, dificultades salariales para el personal docente y limitaciones en servicios como el comedor.
Actualmente, la UCV alberga alrededor de 38.000 estudiantes, y aunque no todos utilizan el comedor, Aristimuño mencionó que se requieren entre 2.400 y 2.600 comidas diarias para cubrir adecuadamente la demanda, en contraste con las 1.200 que se sirven actualmente.
En otro tema, la secretaria alertó sobre las estafas asociadas a la supuesta venta de cupos para la UCV. Informó que ha habido denuncias de personas que ofrecen ingresos irregulares a la institución, algunas de las cuales han sido enviadas al Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc).
Aristimuño reconoció que algunos trabajadores podrían estar involucrados en estos fraudes. Para contrarrestar esta situación, la universidad ha implementado el Sistema Integrado de Registro y Control de Estudios (Sirce), que fortalece la verificación de los ingresos. Este sistema identifica a los estudiantes admitidos por los canales oficiales y permite detectar de inmediato a aquellos que no están registrados. Asimismo, destacó la aparición de documentos falsificados, incluyendo constancias que llevan su firma, las cuales son desechadas al ser verificadas en el sistema institucional.
DCN/Agencias