
Dos niños han quedado huérfanos tras el hallazgo del cuerpo sin vida de Rossana Contreras Mora, una mujer de 31 años que vivía en la calle. Su cadáver fue encontrado en la autopista, a la altura del puente de Barrancas, en el municipio Cárdenas, estado Táchira, lo que generó una rápida movilización de los cuerpos de seguridad tras la alerta de conductores que notaron su presencia en la vía.
Comisiones de la Policía del estado Táchira (PoliTáchira) acudieron al lugar y confirmaron que la mujer no presentaba signos vitales. No se encontraron documentos, lo que complicó su identificación inicial.
El Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) llegó al lugar para realizar el levantamiento del cadáver y colectar evidencias. Posteriormente, el cuerpo fue trasladado a la morgue del Servicio Nacional de Medicina y Ciencias Forenses (Senamecf) para la necropsia correspondiente. Los análisis indican que la causa de muerte fue por complicaciones de una neumonía severa, agravada por las condiciones de vivir al intemperie.
Las pruebas patológicas descartan heridas por armas de fuego o signos de violencia, disipando así las dudas que surgieron entre los testigos que pasaban por el sitio. Adicionalmente, se realizaron pruebas dactiloscópicas que confirmaron la identidad de la víctima.
Investigaciones revelan que Contreras Mora era originaria de Pedraza, estado Barinas, pero se encontraba en Táchira en condiciones de gran vulnerabilidad social. Según datos recabados, enfrentaba serios problemas de adicción y se movía sin rumbo fijo por diferentes sectores de Cárdenas.
Su fallecimiento ha causado una profunda conmoción en la comunidad circundante, especialmente al conocerse que dejó a dos niños desamparados. La situación ha llevado a algunos sectores locales a señalar la necesidad de reforzar políticas públicas dirigidas a la atención de personas en situación de calle y aquellos con problemas de dependencia química.
DCN/Agencias