
El Servicio Autónomo Hospital Universitario de Maracaibo (Sahum) conmemora los 37 años del primer trasplante de hígado realizado en Venezuela, un evento que marcó un hito en la medicina del país. Esta hazaña quirúrgica, dirigida por el doctor Dilmo Hinestroza Valbuena, se llevó a cabo el 28 de septiembre de 1989 y sentó las bases para el desarrollo de la cirugía compleja en la región.
Este primer trasplante atendió a un paciente con cirrosis hepática avanzada, quien no tenía alternativas curativas disponibles en el país en ese momento. El implante se realizó con un órgano donado por un joven de 21 años diagnosticado con muerte cerebral. La valentía y el esfuerzo de un equipo médico multidisciplinario, que incluyó a doctores como Enrique Ferrer Peley y Freddy Urdaneta, fueron fundamentales durante el procedimiento.
El doctor Hinestroza, que se había especializado en cirugía de trasplante en la Universidad de Pittsburgh, se sintió motivado no solo por su formación profesional, sino por experiencias personales que lo llevaron a buscar soluciones para patologías como la cirrosis. Recordó que la pérdida de familiares cercanos fue un factor determinante en su carrera.
El éxito de esta primera intervención provocó un impulso significativo en el Sahum, donde en los meses siguientes se realizaron otros doce trasplantes, reafirmando el compromiso del equipo médico. Esta serie de operaciones generó un notable impacto en los círculos académicos a nivel internacional, destacando la capacidad del personal venezolano frente a limitaciones tecnológicas.
El Sahum también llevó a cabo un homenaje al doctor Hinestroza, en el que participaron colegas de la época, quienes compartieron recuerdos y anécdotas sobre la histórica jornada de 1989. Actualmente, el doctor continúa activo en sus funciones, ofreciendo consultas en cirugía general y compartiendo su experiencia con los nuevos médicos.
En su mensaje a las nuevas generaciones de cirujanos, enfatizó la importancia del compromiso y la dedicación continua, recordando que la cirugía mayor demanda sacrificio y estudios constantes. La enseñanza que dejó aquella primera operación se pretende transmitir a los futuros profesionales de la salud, convirtiendo la experiencia acumulada en un legado vivo para los nuevos cirujanos que enfrentan el desafío de salvar vidas en el quirófano.
DCN/Agencias