
La profesora Katiuska Russo destacó las deficiencias de infraestructura, las reparaciones pendientes y problemas organizativos que complican el regreso a clases de los estudiantes. Antes de los terremotos del 24 de junio, el deterioro de las escuelas en el país ya alcanzaba el 60%, lo que, junto con la falta de planificación, está dificultando la vuelta a las aulas.
Russo informó que hay instituciones educativas que todavía poseen etiqueta amarilla, lo que indica que requieren reparaciones urgentes y no son seguras para los alumnos. Algunos planteles no lograron iniciar clases el 14 de septiembre, ya que aún estaban cerrando el ciclo anterior. Esto afectó a estudiantes de media general que no pudieron solucionar sus materias a tiempo, lo que ha llevado a que ciertas instituciones continúen con procesos del año pasado, al tiempo que avanzan con las inscripciones del nuevo período.
La educadora enfatizó que cada escuela debería tener la autonomía para crear estrategias adaptadas a su situación específica.
En otro punto, Russo criticó el método implementado en las escuelas que ahora funcionan en doble turno para albergar a alumnos de otros colegios. Compartió el caso de una familia cuyos hijos fueron trasladados a diferentes planteles, uno en tercer grado y otro en sexto. Además, mencionó que algunas instituciones no ofrecerán jornada completa, lo que hace evidente la falta de organización a raíz de la emergencia provocada por los sismos.
DCN/Agencias