
Con el paso de los años, muchos notan que recuperar la energía después de hacer ejercicio toma más tiempo que en la juventud. Esta situación es común y se debe a varios factores que afectan el cuerpo al envejecer.
El ejercicio es un desafío para el cuerpo, y este busca adaptarse a los esfuerzos físicos. Según Asad Siddiqi, jefe de medicina de rehabilitación en el Hospital Metodista de Brooklyn, cuando se es más joven, la recuperación suele ser más rápida, mientras que con la edad es necesario prestar atención y realizar «mantenimiento» para estar preparados para la actividad física.
A medida que envejecemos, la masa muscular tiende a disminuir, especialmente después de los 30 años. Además, se pierde una mayor proporción de fibras musculares de contracción rápida, que son cruciales para la fuerza. Esto puede hacer que los mayores sean más propensos a lesiones, ya que los esfuerzos físicos recaen sobre menos fibras musculares. La inflamación crónica también aumenta con la edad, lo que dificulta la regeneración muscular.
Expertos como Christopher Hurst, fisiólogo del ejercicio en la Universidad de Newcastle, señalan que la relación entre la recuperación y el envejecimiento puede ser compleja, ya que también puede influir la reducción en los niveles de actividad física a medida que se avanza en edad, lo que lleva a una mayor pérdida de músculo.
Si estás notando que la recuperación te toma más tiempo, se recomienda ajustar la intensidad de tus entrenamientos. Hurst sugiere reducir la cantidad de sesiones dirigidas a un grupo muscular específico, o optar por entrenamientos más cortos y frecuentes. Es fundamental mantenerse activo y evitar caer en un ciclo de inactividad.
Mantener una adecuada hidratación y consumir suficiente proteína es clave, ya que la percepción de sed y la eficiencia del uso de la proteína disminuyen con la edad. Siddiqi también aconseja considerar ejercicios de menor impacto si el dolor persiste, y complementar la rutina con entrenamiento de fuerza para prevenir lesiones.
El Colegio Estadounidense de Medicina del Deporte recomienda 150 minutos de actividad aeróbica de intensidad moderada, además de dos sesiones de fortalecimiento muscular cada semana para adultos mayores de 65 años, adaptándose según el estado físico de cada persona.
Finalmente, es esencial permitir que el cuerpo descanse y se recupere, considerando que distintos factores, como el sueño y los medicamentos, pueden influir en el tiempo de recuperación necesario.
DCN/Agencias