
¿Por qué la cafeína afecta a algunas personas más que a otras?
Emily, una joven de 20 años, comenta: “El café no me hace mucho efecto”. Ella suele tomar un par de tazas de café al día y, a veces, una bebida energética, además de refresco de cola por la noche sin sentir ningún impacto negativo.
Esta situación no es aislada; hay personas que pueden beber café o consumir energizantes por la noche y dormir sin problemas, mientras que otras luchan por conciliar el sueño tras ingerir cafeína. La sustancia psicoactiva más consumida en el mundo es la cafeína, presente en más de 2.000 millones de tazas de café diariamente, sin contar refrescos, chocolates y otros productos que también la contienen.
La cafeína puede aumentar la alerta y mejorar la concentración, pero su abuso puede llevar a efectos adversos como nerviosismo y desvelos. Según los expertos, la cafeína no proporciona energía, sino que enmascara el cansancio al bloquear la adenosina, sustancia que induce el sueño.
La diferencia en la respuesta a la cafeína se debe a cuánto tiempo permanece en el organismo. Después de consumir café, se absorbe rápidamente, pero también se metaboliza en el hígado y se excreta a través de la orina. Este proceso de eliminación puede tardar entre seis y veinte horas, dependiendo de la persona. La doctora Marilyn Cornelis, experta en nutrición, explica que la cafeína puede no hacer efecto inmediato, pero su acumulación en el cuerpo podría generar ansiedad tras un par de horas si se ingiere más café.
La rapidez con la que el hígado procesa la cafeína depende del gen CYP1A2, y se ha observado que diferentes grupos étnicos metabolizan la cafeína a diferentes velocidades. Además, fumar puede acelerar este metabolismo, mientras que ciertos medicamentos y el embarazo pueden prolongar el tiempo de permanencia de la cafeína en el organismo.
Los expertos recomiendan evitar la cafeína al menos seis horas antes de dormir, ya que puede afectar la calidad del sueño. La doctora Lindsay Browning sugiere limitar el consumo de cafeína a las primeras horas de la tarde para quienes planean acostarse temprano.
El Servicio Nacional de Salud del Reino Unido aconseja a las mujeres embarazadas limitar su ingesta de cafeína a menos de 200 mg diarios, mientras que se recomienda moderación para el resto de la población. Aunque la cafeína es generalmente segura, su exceso podría causar incomodidad.
Finalmente, estudios sugieren que el consumo moderado de café podría estar asociado con beneficios para la salud, reduciendo riesgos de enfermedades importantes y posiblemente alargando la vida.
DCN/Agencias