
A pesar de la reciente implementación de la nueva Ley Orgánica de Minas, el sector minero de Venezuela sigue operando a menos del 20% de su capacidad histórica y presenta escasos avances en su estructura. La ausencia de un reglamento que regule la ley y los trámites engorrosos son barreras que limitan la actividad, a pesar del interés mostrado por inversionistas internacionales.
Luis Rojas Machado, economista y presidente de la Cámara Minera de Venezuela (Camiven), indicó que desde el 3 de enero no ha habido avances significativos. Si bien la nueva normativa ha atraído atención a nivel internacional, el país no ha logrado transformar ese interés en inversiones concretas.
Rojas Machado mencionó en una entrevista que persiste la falta del reglamento que es fundamental para dar soporte a la ley vigente y señaló la necesidad de simplificar los trámites administrativos. La creación de una empresa en Venezuela puede tomar entre seis meses y un año, y obtener los permisos para operar en el sector minero es igualmente prolongado, lo que complica la llegada de capital.
Se han establecido acuerdos de entendimiento con empresas como Mercuria y Heeney Capital, pero el presidente de Camiven advirtió sobre la «poca transparencia» en esos convenios, señalando que estos son más políticos y macro, y que el capital real solo llega a través de contratos concretos.
Rojas Machado enfatizó que es necesario superar los obstáculos legales y administrativos actuales. Sin un reglamento claro y una simplificación en los procesos del Ministerio de Desarrollo Minero Ecológico e Industrias Básicas, la atracción de inversiones y la recuperación de la capacidad operativa permanecen inciertas.
DCN/Agencias