
Las fracturas visibles e invisibles de Venezuela, incluyendo las del devastador terremoto de junio, se exhiben desde este miércoles en Roma en la muestra «Las grietas», de la fotógrafa Fabiola Ferrero, en memoria de las miles de víctimas y desaparecidos del sismo.
La exposición inicia con fotografías que documentan el terremoto de junio, que Ferrero describe como «la más fuerte y triste» que ha realizado en el país. A pesar del caos, recuerda momentos de solidaridad y el trabajo de los voluntarios que emergieron durante esos días difíciles.
El bloque titulado «Muros susurrantes» se refiere a una expresión de Ana, una especialista en rescates que aparece en la exposición, quien escuchó susurros entre los escombros mientras buscaba sobrevivientes. Ana logró salvar a siete personas, según relata Ferrero.
Las imágenes reflejan no solo la destrucción arquitectónica, sino también el dolor y la impotencia de los supervivientes, así como los gestos de solidaridad de quienes ayudaban.
En «Las grietas», Ferrero también aborda dos estereotipos sobre la historia venezolana: la riqueza petrolera y los concursos de belleza. En el segmento «No oigo los pájaros», ella cuestiona la búsqueda de un ideal de país que, sostiene, no es realista. Esta narrativa se consolidó en la segunda mitad del siglo XX, en un contexto de abundancia petrolera.
Por este proyecto, Ferrero recibió uno de los premios World Press Photo en 2023. También explora el fenómeno de las «Reinas» como una representación del ideal que presuntamente Venezuela debía alcanzar: un país glamouroso y exitoso.
Sin embargo, Ferrero aclara que su enfoque no es nostálgico; busca examinar cómo se construyó esa idea de país y el duelo asociado a ella. Nacida en los 90, reconoce la diferencia entre el mito de la Venezuela próspera y la cruda realidad actual, marcada por crisis y violaciones de derechos humanos.
La exposición concluye con el bloque «Contramonumento», desarrollado durante su residencia artística en Roma. En este apartado, Ferrero retrata las grietas de monumentos y estatuas, contrastando la idea de lo eterno con lo frágil y lo roto.
Las imágenes de «Las grietas» no solo capturan el dolor, sino que también reflejan un anhelo: la aspiración de fotografiar una Venezuela en proceso de reconstrucción.
DCN/Agencias