
En el contexto actual de la economía venezolana, el dólar se ha convertido en una referencia habitual para establecer precios y contrarrestar la inflación. Sin embargo, muchos consumidores están adentrándose en la opción de pagar en bolívares, que a veces resulta más económico que hacerlo en divisas. Esta situación se debe a factores como el tipo de cambio y las maneras de adquirir la moneda nacional.
Habitualmente, los precios se determinan con la tasa oficial del Banco Central de Venezuela (BCV), pero los consumidores tienen la posibilidad de conseguir bolívares mediante remesas, mercados paralelos o plataformas de criptoactivos, donde las tasas pueden ser más convenientes.
Por ejemplo, un colegio que fija una inscripción de 300.000 a 500.000 bolívares (aproximadamente 370 a 630 dólares según la tasa oficial) y ofrece un 40% de descuento por pagar en dólares, podría terminar costando más si el consumidor cambia su dinero a una tasa más elevada y paga en bolívares.
Además, según la Cámara Venezolana de Comercio Electrónico (Cavecom-e), los descuentos por pagar en dólares han ido disminuyendo: el año pasado llegaban al 40%, a inicios de este año cayeron al 30% y hoy están alrededor del 20%. Con descuentos en declive y un tipo de cambio más atractivo, pagar en bolívares se vuelve más atractivo.
Esta condición ha llevado a que el bolívar prevalezca en las transacciones dentro del país, con un 99,5% de las operaciones financieras realizándose en esta moneda, según Cavecom-e. Aunque los consumidores posean divisas extranjeras, toda transacción en Venezuela se registra en bolívares.
DCN/Agencias