El economista José Guerra ha expresado su desacuerdo con el reciente acuerdo petrolero entre Venezuela y North American Blue Energy Partners (NABEP), señalando un sacrificio fiscal que sobrepasa los 6.000 millones de dólares. Sus críticas giran en torno a dos aspectos principales: la adjudicación directa de 17 campos petroleros sin licitación y la venta del 20% del crudo a Estados Unidos a precio de costo.
Guerra sostiene que la entrega de los campos a NABEP sin un proceso competitivo ha privado al Estado de importantes ingresos. Calcula que si se hubiera realizado una subasta, el país habría dejado de recibir hasta 4.500 millones de dólares. Asimismo, la venta del 20% del petróleo a precio costo representaría un sacrificio adicional de 1.700 millones de dólares, sumando un total significativo de más de 6.000 millones de dólares en ingresos perdidos.
Además, recordó que, según el artículo 150 de la Constitución, este tipo de contratos debe contar con la aprobación de la Asamblea Nacional.
Por su parte, el presidente de Pdvsa, Héctor Obregón, defendió la decisión de adjudicar los campos a NABEP sin licitación, argumentando que la legislación venezolana permite mecanismos alternativos y que la situación económica del país requiere una selección más rápida. Comentó que los procesos competitivos son largo y que la urgencia de aumentar la producción justificaba esta elección.
En contraste, el economista Francisco Monaldi, especializado en gobernanza petrolera, advierte que la falta de licitación es un tema crítico en este acuerdo, ya que entregar un gran número de campos a una sola empresa es inusual en la industria global, comparándolo con las prácticas de países como Brasil o Colombia que utilizan procesos competitivos.
DCN/Agencias