
El presidente del Parlamento iraní y jefe negociador, Mohamed Baqer Qalibaf, advirtió el 29 de septiembre que las fuerzas de Irán atacarán infraestructuras en Medio Oriente si no se garantiza la seguridad del país y si se afectan sus operaciones económicas, incluyendo la exportación de petróleo. Estas declaraciones se dan en el contexto del conflicto que se intensificó tras la ofensiva de Estados Unidos e Israel iniciada en febrero.
Qalibaf enfatizó que tanto Estados Unidos como otros países deben entender que en una región donde Irán no venda petróleo, nadie podrá venderlo. «Si nuestra seguridad no es garantizada, ninguna infraestructura estará a salvo», afirmó ante el Parlamento, subrayando que cualquier agresión tendrá una respuesta “dura, precisa y rápida”.
El funcionario también se refirió a lo que considera la falta de comprensión por parte de la cúpula estadounidense sobre la situación. “Si no comprenden esta verdad fundamental, continuarán recibiendo fuertes bofetadas de la nación iraní”, dijo. Criticó, además, las amenazas que lanzó el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en su discurso ante la Asamblea General de Naciones Unidas.
Qalibaf precisó que ante la audacia de esas amenazas, la respuesta de Irán sería clara: «Vuelva, y volveremos», refiriéndose a una posible respuesta militar ante cualquier ataque. Agregó que la nación iraní no se rendirá ante las amenazas, la retórica o el bloqueo aéreo y comercial, según reportó la agencia de noticias Tasnim.
Las declaraciones de Qalibaf se producen luego de que Trump rechazara la propuesta de Irán para reactivar las conversaciones de paz, que incluía la reapertura del estrecho de Ormuz en un plazo de siete días, bajo la condición de que Washington aceptara las condiciones planteadas por Teherán.
DCN/Agencias