
Un exfuncionario de la Embajada de Venezuela en España fue detenido en el Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas tras ser interceptado por la Guardia Civil con 50 kilogramos de cocaína en su equipaje. Este arresto, realizado bajo estricto seguimiento de inteligencia, ha dado pie a una investigación en los juzgados de Plaza de Castilla sobre una posible red de tráfico internacional de drogas que usaba credenciales oficiales como fachada.
Los hechos ocurrieron cuando el exfuncionario llegó a la terminal internacional. Según información policial, el individuo ya estaba bajo vigilancia por comportamientos sospechosos en viajes anteriores. Intentó eludir el control de aduanas identificándose como miembro activo del cuerpo diplomático venezolano para invocar inmunidad y evitar la revisión de sus maletas.
A pesar de su intento de evasión, la Guardia Civil llevó a cabo la inspección y encontró los 50 kilos de cocaína entre sus pertenencias. Al verificar la documentación diplomática presentada, se confirmó que pertenecía a un cargo del que ya había sido desvinculado, lo que llevó a su detención por un delito contra la salud pública y tráfico de drogas a gran escala.
Posteriormente, la Embajada de Venezuela en España se apresuró a distanciarse del detenido, considerando que ha estado fuera de la misión diplomática durante aproximadamente dos años. Algunos representantes de la legación fueron llamados a declarar ante el juez, donde aclararon que el arrestado no estaba ejerciendo ninguna función oficial.
Aunque iniciales fuentes policiales sugirieron que podría haber sido cónsul en el pasado, la embajada no ha confirmado esta información y ha evitado ofrecer detalles sobre su despido o por qué el arrestado aún poseía documentación diplomática.
El caso está bajo un estricto secreto de sumario en Plaza de Castilla. La investigación de la Policía Nacional y la Guardia Civil se enfoca en determinar el origen de la droga, la ruta de distribución en Europa y la identidad de posibles cómplices. Los agentes sospechan que este no sería el primer traslado de drogas del exfuncionario, utilizando siempre el mismo modus operandi.
Esta situación reabre el debate sobre el uso indebido de prerrogativas diplomáticas por parte de redes criminales. Las autoridades continúan las pesquisas para determinar si se trata de un caso aislado o si el detenido forma parte de un entramado criminal transnacional vinculado a delegaciones consulares.
DCN/Agencias