
Un impactante suceso ha sacudido al estado Apure y a Venezuela en general. Funcionarios de la Delegación Municipal San Fernando del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) realizaron la detención de Yessica Marcelino Ramos Villanueva, una mujer de 38 años, acusada de la muerte por asfixia de su hijo, un recién nacido de solo dos días.
El hecho se desarrolló en las instalaciones del Hospital Doctor Pablo Acosta Ortiz, en el municipio San Fernando de Apure, donde la mujer había sido ingresada por labor de parto. Tras dar a luz sin complicaciones, se trasladó junto al bebé a la sala de recuperación. En este espacio, Yessica intentó en dos ocasiones cortar la vida de su hijo, pero la intervención del personal médico y de enfermería evitó los intentos iniciales, asegurando la integridad del pequeño.
Sin embargo, a pesar de las señales preocupantes, el protocolo médico habitual llevó a que el neonato fuera devuelto a su madre para la lactancia. En un momento de mayor carga asistencial, en el que el equipo de salud estaba enfocado en sus tareas, Yessica logró llevar a cabo un tercer ataque, esta vez con resultado fatal al asfixiar al bebé, según establecieron los análisis forenses posteriores.
Las indagaciones iniciales por parte de los detectives del Cicpc descubrieron una razón alarmante detrás del crimen: la detenida manifestó su rechazo a la crianza y al cuidado del infante. Tras el fallecimiento confirmado del bebé y determinar las causas mediante autopsia, los funcionarios policiales arrestaron a Yessica en el mismo hospital.
El caso ha sido remitido a las fiscalías del Ministerio Público de Apure, que se encargará del proceso judicial por infanticidio. Este horroroso acontecimiento ha reavivado la discusión en la región llanera sobre la necesidad de mejorar los protocolos de seguridad y el apoyo psicológico durante el postparto en los hospitales públicos, especialmente en situaciones donde se detecten actitudes de riesgo o rechazo maternal.
DCN/Agencias