
El gobierno de Estados Unidos anunció la implementación de nuevos mecanismos de supervisión financiera en el reciente acuerdo petrolero con North American Blue Energy Partners (Nabep), una firma vinculada al empresario venezolano Alejandro Betancourt. La Casa Blanca comunicó que estas medidas buscan asegurar que los ingresos generados se utilicen para el beneficio de los venezolanos.
Según el comunicado, se han establecido auditorías y estrictas medidas de gobernanza para evitar que ocurra lo mismo que con Pdvsa. Cualquier monto que Nabep destine a Pdvsa será manejado a través de una cuenta supervisada y auditada por Estados Unidos.
Por otro lado, se destacó que las negociaciones de este acuerdo no incluyeron ningún proceso político y que la parte involucrada es una empresa privada, no el gobierno interino de Delcy Rodríguez. La Casa Blanca especificó que los 17 yacimientos en convenio no eran operados por venezolanos, sino que estaban bajo el control de actores extranjeros corruptos.
Estados Unidos afirma que reemplazará esa presencia con un sistema transparente. El contrato está sujeto a la legislación estadounidense y se negoció con bufetes de abogados y auditores de ese país, con el objetivo de garantizar rigurosas auditorías y protecciones de gobernanza.
Se indicó que la empresa involucrada ya produce 250,000 barriles de petróleo diarios, y se espera que, gracias a derechos de compra garantizados, inicie una producción significativa hacia Estados Unidos a principios del próximo año. Este acuerdo, comparable al modelo que sigue Chevron en Venezuela, busca activar reservas de petróleo que han estado inactivas, contribuyendo así a la recuperación económica de Venezuela.
DCN/Agencias