
Las autoridades talibanes en Afganistán informaron el 27 de septiembre sobre la detención de varias mujeres y niñas en Kabul y la provincia de Herat. El portavoz del Ministerio de la Promoción de la Virtud y la Prevención del Vicio, Saifudin Jaibar, declaró que los arrestos estaban relacionados con el incumplimiento del código de vestimenta que exige a las mujeres usar burka.
Jaibar indicó que no cumplir con el hiyab se considera un «delito muy grave» y recalcó que es una obligación religiosa bajo las leyes afganas, especificando que las mujeres deben cubrirse desde el cabello hasta los pies. El día anterior, se reportó la detención de ocho mujeres en Herat. Estas mujeres fueron liberadas por la mañana tras pagar una fianza y comprometerse a seguir las normas.
Este no es un incidente aislado, ya que las detenciones por vestimenta han sido objeto de controversia y críticas por parte de organizaciones de derechos humanos tanto locales como internacionales. Desde que los talibanes retomaron el poder en agosto de 2021, han implementado restricciones adicionales sobre las mujeres, incluyendo la prohibición de acceder a la educación secundaria y universitaria, y limitaciones en sus oportunidades laborales y participación pública.
La situación actual refleja el endurecimiento de las normativas sociales y legales impuestas por el régimen talibán en Afganistán.
DCN/Agencias