
El Gobierno de Colombia ha informado este sábado sobre el refuerzo de las medidas de seguridad para diez alcaldes del sur del departamento de Bolívar. Esta acción busca recuperar el control en una región marcada por la disputa entre grupos narcoterroristas.
El ministro del Interior, Rodrigo Lara, junto al ministro de Defensa, Jorge Mora, y altos mandos de las fuerzas militares y policiales, sostuvieron una reunión con autoridades locales para analizar el deterioro del orden público asociado a la confrontación territorial entre el Ejército de Liberación Nacional (ELN), las disidencias de las FARC y el Clan del Golfo.
La lucha por el control de flujos de minería ilegal de oro y tráfico de combustible está generando aumentos en las tensiones, que se manifiestan a través de ataques con drones y extorsiones a la población civil y a las autoridades locales.
Durante el encuentro, el Gobierno colombiano admitió la falta de protocolos adecuados de protección para los mandatarios locales, evidenciando que ninguno de ellos contaba hasta ahora con vehículos blindados de la Unidad Nacional de Protección (UNP).
«El Gobierno anterior sí llenaba de camionetas y escoltas a influenciadores y amigos que no los necesitaban. Eso lo vamos a cambiar», criticó el ministro Lara, refiriéndose al anterior Gobierno del presidente Petro.
Además, se acordó proporcionar a las fuerzas de seguridad en la región sistemas tecnológicos antidrones y establecer redes de videovigilancia. «La seguridad de quien representa al Estado en el territorio es una prioridad para este gobierno», enfatizó Lara en sus redes sociales.
El plan estatal incluye la reconstrucción y apertura de nuevas estaciones de Policía, destinadas a reemplazar aquellas que fueron destruidas en recientes ataques atribuidos a grupos armados en los municipios de Río Viejo, Norosí y Arenal.
DCN/Agencias