
El Banco Central de Brasil ha ajustado a la baja su proyección de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) para el 2026, estimándolo en un 1,8%, en comparación con el 2% que se había planteado en junio. También advierte que esta desaceleración se extenderá hacia el 2027, donde se anticipa un incremento de solo 1,4%.
En su Informe de Política Monetaria, el directorio encabezado por Gabriel Galípolo indicó que este frenazo se debe a una política monetaria restrictiva, la incertidumbre en el panorama internacional y una reducción paulatina del impulso del crédito y del gasto público. Recientemente, el comité de política monetaria decidió disminuir la tasa Selic en 25 puntos básicos, dejándola en 13,75%, lo que marca la quinta reducción en este proceso de flexibilización.
Las autoridades han señalado que el enfriamiento de la economía se refleja en un mercado crediticio más estricto y en el alto endeudamiento tanto de hogares como de empresas. Además, el mercado laboral muestra signos de pérdida de dinamismo, con caídas en el ingreso promedio. El sector agrícola enfrenta limitaciones en su contribución al PIB debido al aumento de costos de producción y riesgos climáticos relacionados con El Niño.
Este informe se publica en un momento clave, ya que se acerca la primera vuelta de las elecciones presidenciales del 4 de octubre. Las encuestas indican un estrecho margen entre el actual presidente Luiz Inácio Lula da Silva (47,7%) y Flávio Bolsonaro (47,4%). La gestión de la deuda pública y el control del gasto son temas centrales en la agenda económica que interesa a los inversionistas.
DCN/Agencias