
El aumento en las tasas de interés ha estado encareciendo el costo del endeudamiento de Francia, con la deuda pública alcanzando el 119% del producto interno bruto (PIB) al finalizar el segundo trimestre. Según datos del Instituto Nacional de Estadística y de Estudios Económicos (Insee), esta cifra equivale a 3,5955 billones de euros.
Actualmente, los inversionistas exigen rendimientos cercanos al 5% para prestar al Estado francés a un plazo de diez años, una tasa que no se veía desde la crisis financiera de 2008. Esta situación marca un contraste con el periodo de tasas bajas o negativas que se vivió durante la pandemia, cuando el Tesoro francés pudo financiarse a costos muy bajos.
El endurecimiento de las condiciones para el crédito se suma a un rápido aumento del endeudamiento, que creció en 59.600 millones de euros entre abril y junio, tras agregar 75.800 millones en el primer trimestre del año.
La subida de las tasas de interés tiene repercusiones directas en el presupuesto, con un incremento en la factura del servicio de la deuda. Para 2026, el Gobierno proyecta un desembolso de aproximadamente 79.000 millones de euros en intereses, cifra que podría alcanzar los 91.000 millones en 2027.
Aunque las administraciones locales lograron reducir ligeramente su deuda en el segundo trimestre, el incremento en los compromisos del Estado central y de la Seguridad Social mantiene a las finanzas públicas en una senda que se aleja de las normas europeas. Las proyecciones del Ministerio de Hacienda indican que el endeudamiento total podría llegar al 121,7% del PIB en 2027, superando el límite del 60% establecido por el Pacto de Estabilidad de la Unión Europea.
DCN/Agencias