
Los diputados de la Asamblea Nacional electa en 2015 que participan en el diálogo con el chavismo están esperando que la reforma de la Ley Constitucional contra el Odio, por la Convivencia Pacífica y la Tolerancia, lleve a cambios que permitan la recuperación de derechos y garantías en Venezuela. El grupo opositor expresó su atención hacia el cumplimiento de los objetivos democratizadores de la reforma, ya que consideran que la ley actual ha sido usada como un mecanismo de persecución y represión.
La declaración se dio después de que Delcy Rodríguez, presidenta encargada, pidiera al Parlamento la modificación urgente de esta ley como parte de nuevas medidas en el ámbito de justicia penal. Rodríguez explicó que la reforma busca despenalizar ciertas conductas y está orientada a favorecer un reencuentro democrático en el país.
Los parlamentarios de 2015 señalaron que el cambio de esta legislación debe enmarcarse en el histórico diálogo con el chavismo que se inició en agosto, con el fin de lograr elecciones justas y transparentes. Sin embargo, advirtieron que la modificación de la ley no debería ser un acto aislado, destacando que existen otras normas que continúan siendo utilizadas para la represión y que requieren atención.
La Ley Contra el Odio fue aprobada en noviembre de 2017 por la Asamblea Nacional Constituyente, en un contexto de crisis política. La normativa impone penas de hasta 20 años de prisión por conductas consideradas delitos de odio, y ha sido objeto de críticas por su uso para perseguir la libertad de expresión, según organizaciones de derechos humanos. Esta legislación surgió tras las protestas de 2017 que cuestionaban al gobierno de Nicolás Maduro.
DCN/Agencias