
La Armada de Colombia anunció el 26 de septiembre la incautación de 1,5 toneladas de clorhidrato de cocaína en el río Meta. La operación se llevó a cabo cuando se interceptó una embarcación que transportaba alrededor de 1.500 kilogramos de la droga, distribuidos en 38 bultos. Se estima que el valor del cargamento asciende a 80 millones de dólares.
Dos hombres estaban a bordo de la embarcación y, al percatarse de la presencia de las autoridades, decidieron llevar la nave hasta la orilla, abandonándola y huyendo del lugar. Posteriormente, los efectivos trasladaron el barco a un puerto seguro, donde unidades de la Policía Judicial de Antinarcóticos realizaron pruebas que confirmaron que la sustancia era efectivamente cocaína, con un peso total de 1.498 kilogramos.
La droga provenía del corredor La Primavera-Nueva Antioquia-La Venturosa, y tenía como destino el territorio venezolano. Se presume que sería recibida por miembros de una comisión armada del Frente de Guerra Oriental del Ejército de Liberación Nacional (ELN). Sin embargo, se sospecha que el destino final de la misma podría ser Centroamérica y Europa.
Esta operación se enmarca dentro de los esfuerzos de las fuerzas armadas colombianas para combatir el narcotráfico en la región.
DCN/Agencias