
Los Knicks de Nueva York han decidido pausar de inmediato la venta de entradas individuales para la temporada 2026-2027 debido a un serio problema técnico en su plataforma de ventas. Esta falla provocó un aumento desmedido en los precios de los boletos, llegando a superar los 1,000 dólares para el esperado partido inaugural contra los 76ers de Filadelfia, previsto para el 20 de octubre en el Madison Square Garden.
Detalles del problema y la respuesta de la franquicia
A través de un comunicado oficial, Madison Square Garden Sports reconoció la problemática y expuso su plan para corregirlo. «Hemos detenido la venta de entradas individuales para los Knicks debido a un error en nuestra estructura de precios. Regresaremos a los precios del año pasado, más un aumento promedio del 12%», señaló la organización. Además, confirmaron que reanudarán la venta con los precios corregidos pronto y que reembolsarán automáticamente la diferencia a quienes ya habían adquirido boletos bajo el esquema incorrecto.
Históricamente, la franquicia neoyorquina eleva sus precios tras temporadas exitosas, una estrategia comercial habitual bajo el mando del propietario James Dolan. Sin embargo, la organización se apresuró a enfatizar su compromiso ético frente a este error técnico: “No fue nuestra intención sobrecargar a nuestros leales seguidores. Agradecemos su apoyo y paciencia mientras resolvemos esta situación”.
Un contexto de alta demanda y récords
Este incidente se da en un momento de gran expectación para el equipo, que ha tenido logros económicos sin precedentes en la liga. En las recientes Finales de la NBA en el Madison Square Garden, los boletos más baratos en la plataforma de reventa TickPick alcanzaron los 3,500 dólares, con los asientos en primera fila superando los 100,000 dólares, estableciendo un nuevo récord en la historia del deporte.
Este error de software suma tensiones a un mercado en alza, donde los aficionados de Nueva York compiten intensamente por un lugar en el emblemático estadio. Los expertos del sector advierten que, aunque el aumento del 12% es notable, la pronta reacción de la directiva busca proteger la imagen de la marca y evitar acusaciones de especulación en una temporada que promete ser histórica en cuanto a audiencia y asistencia.
DCN/Agencias