
El 1 de septiembre, bombardeos de Estados Unidos en Irán dejaron un saldo de 18 víctimas, entre ellas, cuatro personas que participaban en una boda en la ciudad de Kohstak, en el sur del país. Según el gobernador de la provincia de Hormozgán, de las víctimas en Kohstak, hay dos menores de cuatro y 16 años, y el ataque dejó además 68 heridos, según la agencia de noticias Mehr.
Otras siete personas fallecieron en la provincia de Juzestán debido a los ataques, aunque las autoridades no dieron a conocer detalles sobre sus identidades o los lugares específicos de los bombardeos.
La Guardia Revolucionaria de Irán reportó la muerte de cuatro de sus miembros en Kermanshah, en el noroeste, y tres más del grupo paramilitar Basij en la isla de Laván, en el golfo Pérsico.
Por su parte, el Mando Central del Ejército estadounidense (CENTCOM) confirmó que sus fuerzas llevaron a cabo ataques en diversos puntos del país, tras una serie de bombardeos el día anterior en la isla de Larak.
En respuesta, la Guardia Revolucionaria iraní se atribuyó una serie de ataques contra objetivos estadounidenses en Jordania e Irak, específicamente en la región semiautónoma del Kurdistán iraquí. Las autoridades de Bahréin y Kuwait informaron que sus sistemas de defensa también respondieron a estos ataques provenientes de las fuerzas iraníes.
DCN/Agencias