
El nombre de Alejandro Betancourt López está nuevamente en las portadas, esta vez por su participación en el inusual acuerdo petrolero anunciado por la administración de Donald Trump con Venezuela.
Betancourt, de 46 años, es un empresario venezolano conocido por su papel en el desarrollo de plantas eléctricas durante la década de 2010, a pesar de no contar con la experiencia necesaria. Con el tiempo, ha expandido sus negocios al sector petrolero, adquiriendo una participación en Petrozamora, que opera en el lago de Maracaibo. Estos activos dieron origen a North American Blue Energy Partners (Nabep), la segunda mayor productora privada de petróleo en el país, que ha aumentado su producción desde 2024.
Su trayectoria ha estado marcada por investigaciones. Las cuentas personales de Betancourt han estado bajo la lupa de fiscales en Zúrich por más de diez años, aunque no se le ha imputado cargo alguno. A pesar de los señalamientos de corrupción, la administración de Trump lo evaluó como un posible aliado estratégico para incrementar la producción petrolera venezolana.
El reciente acuerdo contempla 17 campos petroleros en el país, respaldado por la Oficina de Capital Estratégico del Pentágono, con Nabep a cargo de las operaciones. Se estima que Estados Unidos obtendría un 55% de la producción de esta empresa conjunta. Además, se menciona que Nabep puede recibir apoyo directo del gobierno de EE. UU. para facilitar financiamiento y equipos, a pesar de las sanciones vigentes.
Delcy Rodríguez, presidenta interina, también ha respaldado el convenio, afirmando que podría generar hasta 200.000 millones de dólares en ingresos fiscales. Este pacto representa la intervención más directa de Washington en el sector petrolero venezolano desde acciones previas para capturar a Nicolás Maduro. Sin embargo, cualquier aumento significativo en la producción petroquinada podría tomar años en materializarse.
DCN/Agencias