Wall Street cerró este lunes en números rojos debido a la expiración del memorando de entendimiento entre Estados Unidos e Irán, sin logros en el tema de paz ni en la normalización del tránsito por el estrecho de Ormuz. Esto llevó a un incremento en los precios del petróleo y generó un ambiente de aversión al riesgo.
Al finalizar la jornada, el Dow Jones bajó 0,51% y se ubicó en 53.459 puntos; el S&P 500 disminuyó 0,52% hasta 7.745 unidades, y el Nasdaq cayó 0,32% a 26.644 enteros. La semana pasada, tanto el S&P 500 como el Nasdaq habían tenido ganancias, pero el inicio de esta nueva semana fue pesimista.
El presidente de EE. UU., Donald Trump, advirtió que bombardearía «sin piedad» a Omán si este obstaculiza las conversaciones con Teherán. El viernes, Trump mencionó su intención de declarar el estrecho de Ormuz como “territorio de Estados Unidos” tras “derrotar a Irán”. Por su parte, Teherán respondió con amenazas de «sorpresas estratégicas» y ofreció recompensas por soldados estadounidenses.
En el ámbito del petróleo, el crudo intermedio de Texas (WTI) cerró con un aumento del 2,55%, alcanzando 84,5 dólares por barril. Este aumento ha reavivado el miedo a un repunte inflacionario en EE. UU., justo cuando se reportaban señales de moderación que alejaban la posibilidad de aumentar las tasas de interés.
La rentabilidad del bono del Tesoro a 30 años alcanzó el 5,31%, el nivel más alto en 19 años, y el rendimiento del bono a 10 años subió a 4,728%. En el mercado de otros activos, el oro subió a 4.473 dólares la onza, el euro se ubicó en 1,1577 dólares y el bitcóin alcanzó los 63.365 dólares. La mayoría de los sectores cerraron a la baja, excepto energía, que creció 0,87%. Las acciones tecnológicas, como Micron (4%) e Intel (1%), se destacaron por la demanda de infraestructura en inteligencia artificial.
DCN/Agencias