
Las Fuerzas Armadas de Ucrania llevaron a cabo este domingo múltiples ataques con drones contra objetivos en Rusia, incluyendo un aeródromo, una refinería y un depósito de combustible, con el fin de “reducir el potencial económico-militar” de ese país.
El ataque más destacado ocurrió entre la noche del sábado y la mañana del domingo en la refinería de Sarátov, donde se reportó un incendio en las instalaciones. Esta refinería es una de las más grandes de la región del Volga, con una capacidad de refinado de alrededor de siete millones de toneladas de crudo al año y se encuentra a unos 700 kilómetros al sureste de Moscú.
En la misma región, también se vio afectado el aeródromo de Engels. Este aeródromo es clave para la aviación estratégica rusa y alberga bombarderos que se utilizan para lanzar misiles en Ucrania, según indicó el comunicado ucraniano.
Otro ataque dirigido fue hacia un depósito ubicado en Liudinovsk, en la región de Kaluga, donde se almacenan combustibles y lubricantes destinados al ejército ruso. Además, se atacaron puntos de almacenamiento y lanzamiento de drones en Navli, en Briansk, así como en otras áreas bajo ocupación rusa en Donetsk, Dnipropetrovsk y Zaporiyia.
Las autoridades rusas reportaron, hasta el momento, dos víctimas mortales en la región de Sarátov y daños en una vivienda cercana. En Samara, se registró un ataque contra una instalación logística de Wildberries, un competidor local de Amazon.
Por su parte, el Ministerio de Defensa ruso anunció que sus defensas antiaéreas lograron interceptar un total de 635 drones ucranianos durante la noche, en varias regiones incluyendo Bélgorod, Briansk y Vorónezh, así como en la península de Crimea, que fue anexada por Rusia en 2014.
DCN/Agencias